Origen de los partidos políticos / acratas

7 de noviembre de 2008

La génesis de los partidos políticos recientes en España es sospechosa de contubernio mafioso, de ocultación interesada y de estafa de lesa humanidad. Para crear los necesarios nuevos partidos democráticos virtuales, hubo que reciclar a la clase adherida a los Presupuestos del Estado franquista y, como evidenciaremos, fue de un rocambolesco modo: En primer lugar, se obvió al único partido político existente entonces, el PCE, financiado por la Unión Soviética y perseguido por Franco durante 40 años, con órdenes de infiltrarse en todos los estamentos del Estado, especialmente en el Sindicato Vertical, lo que se exteriorizó en las activísimas Comisiones Obreras, que acabaron por acogerse a la protección de la Iglesia para evitar el exterminio.

La España franquista había dividido el poder entre capitalistas (banqueros y grandes familias), Iglesia (opusdeístas) y falangistas: dinero, Dios y Patria. El capital, ante la muerte inminente del dictador que tan rentable les había salido, programó el cambio político para que todo siguiera igual, al menos respecto a sus intereses económicos.

La UCD —centro democrático, ¡qué huevos!— fue creada por un ex Ministro Secretario General del Movimiento, Adolfo Suárez. Es decir: un falangista. Y junto a él militaron churras y merinas: digo, falangistas y opusdeístas. Pero eso era, en primer lugar, un gatuperio, porque se odiaban a muerte; y, en segundo lugar, algo manifiestamente insuficiente ante la opinión pública, porque evidenciaba la continuidad del Partido Único.

Como estrategia paralela, horneada en una serie de reuniones secretas, se decidió, pues, la creación de dos partidos más: AP y PSOE. El primero, formado por la derechona eclesiástica iracunda; y el segundo, por la Falange ortodoxa, ésa aún añorante de Ramiro Ledesma Ramos. Lo primero era sencillo, y lo llevó a cabo Manuel Fraga Iribarne, ex-Ministro de Franco. Lo segundo requería de una sofisticada jugada política, para lo que se tuvo en cuenta a un grupo de jóvenes sevillanos que encabezaba un ex-falangista llamado Felipe González, becario de la Falange hasta el final de la carrera; becado para estudiar en Lovaina por el Cardenal de Sevilla; y abogado laboralista en ejercicio. Se protegió al incipiente partido, sustituto del histórico PSOE, y se dio órdenes a la Policía para que no se les molestase bajo ningún concepto.

La reconversión del agónico PSOE en el exilio resultó difícil, porque los históricos, aunque viejitos, vieron el fraude. En Suresnes, en octubre de 1974, se finiquitó el marxismo, cosa imprescindible para homologar el invento, y se consolidó el liderazgo del mayor funambulista político de la Historia de España. La CIA estuvo detrás y el dinero, a maletas llenas, vino de Alemania, de parte de un vendido a EEUU, que lideró el socialismo alemán hasta 1974, que se llamaba Willy Brandt, y cuya política de apoyo continuó bajo el mandato del siguiente canciller alemán, Helmut Schmidt.


 

Felipe Gonzalez a la derecha

Cuando en España se unieron la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia (Democracia Cristiana y PSOE), ya estaban infiltradas por el PSOE falangista, listo para dar el golpe de mano y arrebatar el liderazgo al PCE y a los demócratas de verdad, que eran poquísimos, pero intelectualmente inquebrantables. Alguno sigue vivo, y podrá desmentir mis asertos si no digo la verdad. No penséis que tiene nada extraño el asunto… La Falange, seguidora del nazismo alemán y del fascismo italiano, era un movimiento socialista nacionalista que, lo mismo que su peor enemigo, el socialismo internacionalista, eran la reacción al capitalismo europeo y a la democracia burguesa. Nunca anduvieron ideológicamente lejos falangistas y socialistas…

Aunque la CIA seguía insistiendo en la ilegalización permanente del PCE, como en Alemania, ello no era posible en España, porque el PC constituía la única legitimidad “democrática” real de los últimos 40 años de tiranía. La Iglesia, finalmente, avaló ambos extremos del arco partitocrático. “El PCE no será problema, razonó, porque los comunistas no han sido jamás demócratas, y se avendrán al contubernio partitocrático por la cuenta que les trae”. Y así fue: Carrillo, bajo las órdenes de la Internacional, aterrizó en España dispuesto a cualquier pacto.

Una vez conocido el origen falangista del PSOE, nada extraño tiene, pues, que su principal órgano del comunicación —y también el de la progresía socialista—, El País, fuera fundado y dirigido por el hoy académico de la Lengua, Juan Luis Cebrián, a la sazón, en 1974, jefe de los servicios informativos de RTVE con Arias Navarro. Es decir: falangista hasta la médula, hijo de falangista (Vicente Cebrián alto cargo de la Prensa del Movimiento y director del diario Arriba).

Con todo el acuerdo cerrado, España acudió a las urnas —que ya eran partitocráticas de nacimiento—, en 1977. Esas primeras Cortes se autoinvistieron como constituyentes y parieron la peor Constitución posible: aprovechando la existencia de ETA (sólo de eso), atribuyendo a Euskadi un nacionalismo sociológico inexistente entonces, ampliaron el problema a Cataluña, donde no existía más que en gente como el banquero Pujol —el imputado como desfalcador de Banca Catalana— y, ¡oh sorpresa!, lo exportaron también al resto de las regiones españolas, en lo que fue un escándalo insostenible para todos los españoles con más de tres neuronas conectadas entre sí.

Naturalmente, los extremistas no se vieron compelidos a la paz mientras se paría el contubernio, y no sólo ETA siguió matando, sino que la reacción nazi inició una razzia de asesinatos cuyo culmen fue la matanza de abogados comunistas de Atocha, en enero de 1977. Y también es consecuente el hecho de que, cuando los generales Armada y Milans del Bosch —ambos monárquicos, el primero, preceptor del Rey— dieron el Golpe de estado de 1981, lo hicieron no sólo de acuerdo con el Rey, sino también con el PSOE, que consintió en colaborar con varios ministros en el Gobierno de Concentración golpista, bajo el manto institucional de la Corona. De lo que se trataba, en realidad, era de volver al Movimiento Nacional-Sindicalista de siempre: al orden preconstitucional. Y, como colofón, se entenderá que la primera medida, a los pocos días de llegar al Gobierno el PSOE, de los ex-becados Mariano Rubio y Miguel Boyer, fuera arremeter contra Rumasa, nacionalizándola, cobrando una cuenta pendiente con el díscolo opusdeísta José María Ruíz Mateos. Lucha entre facciones franquistas, en definitiva.

En resumen: la partitocracia española fue —y es aún— una refundación del Glorioso Movimiento Nacional, una división en dos para convertir la tiranía de Franco en una dictablanda alternante entre derecha teológica y derecha nacional-sindicalista. Supongo que ahora el lector entenderá el porqué de la promulgación de la Ley de Amnistía de 1977, que exoneraba a todos los fascistas de sus crímenes. ¿Quién puede creerse, ahora, que la ley de la Memoria Histórica sea algo más que un entretenimiento para el público, si la preconiza un personaje como Zapatero, que consiguió su plaza como profesor de derecho constitucional ¡gracias a que su abuelo era el Decano del Colegio de Abogados de León, amigo íntimo de Francisco Franco y puntal del Régimen en su provincia!?

¿Entiende ahora el lector el porqué de la omertá, del silencio de los medios ante cualquier atisbo de revelación de la verdad? España tiene pendiente aún la ingente tarea de la fundación de la Democracia, que no ha conocido jamás en toda su Historia. Y habrá que hacerlo desde cero y con sangre, sudor y lágrimas. Porque lo que tenemos enfrente sigue siendo el franquismo sociológico, liderado por los cachorros de los asesinos y los dictadores de entonces. Buena suerte a todos.

ÁCRATAS

NOTA DE ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO: He leido tu artículo. Debería ser muy largo mi comentario para que fuera adecuado a tu texto. Conoces bien mi obsesión con el rigor de los conceptos y del lenguaje que los expresa. Te adelanto pues que, siendo moralmente aceptable tu opinión, y fundada en verdades esenciales de último término, sin embargo contiene imprecisiones fácticas que debilitan su consistencia.

UCD no careció de apoyo en la mayor parte de la opinión publica; Felipe González estaba apartado de la direccion del PSOE antes de Suresne (sus principales actores eran Pablo Catellano, Múgica, Gomez Lorente y Nicolás Redondo); CCOO logró organizarse mediante su infiltración en los Sindicatos Verticales; en la Junta Democrática no hubo un solo infiltrado del PSOE; la Plataforma de Convergencia se fraguó meses despues por la Democracia cristiana y el PSOE, como proyecto reformista del Régimen, contra la ruptura democrática promovida por la Junta.

Pero dices la verdad exacta y concreta en lo referente al golpe de Estado contra la legalidad en el otorgamiento de poderes constituyentes a una meras elecciones legislativos, y en la directa participacion del Rey en el golpe de Armada, Milan y Tejero. Con estas precisiones, tu articulo sería más convicente. De todas formas, ya me gustaría que fuera leído por millones de españoles pues, en lo esencial, dice la verdad. Gracias y felicitaciones por la publicacion de Ácratas.

acratas: PARTIDOS FRANQUISTAS.

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6 comentarios to “Origen de los partidos políticos / acratas”

  1. Posts más vistos de 2012 en noticiasERB ESPAÑA « NoticiasERB España Says:

    […] Origen de los partidos políticos / acratas […]

  2. La otra historia de España « NoticiasERB -España- Says:

    […] y Patria. El capital, ante la muerte inminente del dictador que tan rentable les había salido, programó el cambio político para que todo siguiera igual, al menos respecto a sus intereses […]

  3. ERB Says:

    MCRCkarlitox | 01 de mayo de 2007

    Carrillo, por defender lo indefendible, o sea, haber renunciado a los principios del partido, al comunismo, inventa ruido de sables para poder justificarse ante sus militantes. La escenografía es clave en la credibilidad.

  4. ERB Says:

    Sobre el libro “La CIA en España”, de Alfredo Grimaldos
    La CIA y el PSOE

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=44916

  5. ERB Says:

    El PSOE y la C.I.A.: por qué la transición fué un FRAUDE y PP=PSOE

    http://www.burbuja.info/inmobiliaria/politica/182406-el-psoe-y-la-c-i-por-que-la-transicion-fue-un-fraude-y-pp-psoe.html

  6. ERB Says:

    NosTrasladamus

    Recomiendo encarecidamente a todo el mundo que lean este documento, en donde se aclaran gran cantidad de puntos poco aireados de la “transición” y en donde se documenta cómo el PSOE actual fué un partido que no surgió de una verdadera base social, sino que fué recreado, moldeado y financiado por la CIA norteamericana a través de fundaciones del SPD de Willi Brandt de la Republica Federal Alemana, para evitar que un partido comunista pudiese alcanzar el poder tras la descomposición del franquismo.

    El PSOE moderno es de facto una creación de la C.I.A. y esta explicación supera con nota la prueba de la “navaja de Ockam” para explicar tantas traiciones y tantas incoherencias entre su discurso supuestamente “de izquierdas” y la política neoliberal que luego aplica en la práctica.

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